LA NOCHE DE LOS NAHUALES || Benjamín M. Ramírez

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CUBA, LA NECESIDAD DE LA RELACIÓN.

Por Benjamín M. Ramírez

La aeronave que me trasladaba a la CDMX, en un vuelo con conexión a la ciudad de Villahermosa, estaba a punto de tocar tierra cuando el piloto levantó el vuelo nuevamente, la proximidad con otro avión fue la causa, según informó el capitán a los pasajeros. Nadie estuvo en peligro. El aterrizaje se pospuso para unos 15 minutos después de la hora programada en el boleto del viajero.

De regreso, en el vuelo procedente de la ciudad de Villahermosa a la Ciudad de México, la aeronave tuvo que permanecer más de 30 minutos en el aire, en patrón de espera, y así poder recibir la autorización para poder aterrizar. Lógico, llegamos más tarde del tiempo previsto por la aerolínea para el aterrizaje, añadiendo a ello, el tiempo perdido para despegar en Villahermosa debido al tráfico aéreo de la CDMX. Retrasos y lo que ello conlleva han sido una constante en el AICM.

Todo lo anterior se justifica porque a partir de este lunes el director de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, SENEAM, Víctor Manuel Hernández Sandoval, renunció debido a varios incidentes presentados en el AICM.

La noche del sábado 07 de mayo, dos aeronaves de la compañía Volaris estuvieron a punto de colisionar: uno de los aviones recibió la orden de aterrizar mientras la otra estaba en la cabecera de la pista, en posición para el despegue. Afortunadamente sólo fue un incidente, nadie estuvo en peligro.

Los protocolos que siguen los experimentados pilotos se ponen a prueba en las 62 operaciones que se registran cada hora en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México. Espero que la renuncia de Hernández Sandoval no sea la única solución para poner orden en los atrasos tanto en despegue como en aterrizajes.

Lo que realmente llama poderosamente mi atención es —a pesar de los señalamientos realizados por  los sindicatos de pilotos para atender los incidentes de aproximación entre las aeronaves— el funcionamiento de los tres aeropuertos en la Ciudad de Nueva York.

Supongo que debe imperar el sentido común, la experiencia, el conocimiento y la eficacia para el manejo de cada uno de los contratiempos que se presentan de forma cotidiana en cualquier aeropuerto del mundo, o quizá el orden. Tal como lo expresara San Agustín hace ya muchos siglos: cuida el orden y el orden cuidará de ti.

Quizá todos deseamos tener un aeropuerto cerca de casa, situación que no recomiendo por la contaminación auditiva, luego te haces sordo a tanto movimiento aéreo. Lo viví muchas veces en la colonia Balbuena, en la CDMX, lo viven los estudiantes de la UABC, en Tijuana, Baja California. Al menos tengo que recorrer unos 45 minutos desde casa para llegar a la terminal aérea.

Jamás he considerado un impedimento llegar a uno u otro aeropuerto, lo disfruto: Guanajuato, Morelia, Guadalajara, Puebla, Villahermosa, Tuxtla Gutiérrez o Minatitlán. El tramo restante lo recorro en autobús.

A lo mejor ya sea hora de pensar en el sistema de transporte ferroviario como el que funciona en toda la comunidad europea, con todas las facilidades que ofrece, como el pase de tren Eurail que, en tu calidad de extranjero, te permite recorrer toda la UE.

Probablemente sea mucho pedir y soñar con el sistema de trenes que posee Japón, China y otros países que le apuestan a la comodidad, a la disminución de los costos y tiempos de traslados, al desarrollo.

Con un sistema ferroviario eficiente, no sólo bajaría el costo de traslado a través de las líneas aéreas sino que aceleraría el sistema de comunicación por tierra, disminuiría el costo de los productos básicos y habría un mejor sistema de transporte, ya que quienes ostentan el monopolio del transporte, tanto terrestre como aéreo, se verían obligados a disminuir sus tarifas y a modernizar su parque vehicular.

Por lo pronto me quedo, en mi ciudad, con un vetusto sistema de transporte que impidió y condenó al SITT, Sistema Integral de Transporte de Tijuana, a su inoperancia, a su desaparición y al pueblo tijuanense a sufrir el día a día con un transporte caro e ineficiente con unidades destartaladas que, en cada kilómetro que recorren, dejan huella de la complicidad que sostienen con las autoridades del transporte público, que atados de manos, permiten la circulación de las unidades desvencijadas que constituyen un riesgo, en sí mismas, para el peatón y el usuario, que se resigna a su sino porque no tiene más alternativas que jugar al valiente en cada ocasión que necesita trasladarse.

Algún día, también llegará quien se preocupe por arreglar todos los baches que se encuentran en las vialidades de esta ciudad fronteriza que ha soñado ser como su vecina que se encuentra allende a la línea divisoria. Algún día, soñaremos, y la transformación estará ahí.

CUBA, LA PERLA DEL CARIBE.

Disfruté del documental hace ya muchos años. Mostró a la isla como lo que es, la perla del caribe. Y probablemente el Presidente de la República gozó lo revelado en el documental, el pueblo, los atardeceres, la cultura, el paisaje…

Cuba está ahí, a la espera de mejores tiempos, de justicia, de hermandad, de solidaridad, de comprensión. Por lo pronto, la visita de Andrés Manuel López Obrador ha condenado “la perversa estrategia” del bloqueo a Cuba y volvió a reiterar la petición de que la isla sea considerada en la Cumbre de las Américas. Así como como su propuesta de la construcción de una estructura similar al de la Unión Europea, UE.

Si bien la perla del Caribe necesita avanzar en cuestiones de derechos humanos y la libre expresión, así como la apertura a las diversas manifestaciones de pensamiento, Cuba es un sinónimo de resistencia, de dignidad y de demostrar que “la razón es más poderosa que la fuerza”, según lo expresara el presidente de México.

Atrás quedó el estigma del “Comes y te vas”. Tenemos presidente.

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